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lunes, 17 de noviembre de 2014

El Valverde más versátil

Ahora que vemos la temporada 2014 desde la lejanía es buen momento para analizar un año que nos ha deparado muchas y buenas alegrías a los valverdistas. Ya no es solo que el genio de Las Lumbreras haya completado su mejor campaña hasta la fecha (o al menos la más completa en cuanto a resultados) sino la manera con la que lo ha logrado a sus 34 primaveras. La diversidad de terrenos por los que ha rodado e impresionado con su golpe de pedal ha sido inmensa. En línea, en crono, en adoquín, en tierra... no importa, siempre disfrutamos de un Valverde competitivo.

Comenzó esta aventura en Dubai, donde ya dio muestras de la agresividad con la que nos sorprendería durante la primera parte del año. Atacó en la primera gran montaña a la que se enfrentó aunque le faltara terreno para prolongar su ofensiva y distanciar al pelotón. Sin embargo, se trataba de un aviso para navegantes.

Después de que no pudiera tomar la salida en la Challenge de Mallorca por una gripe, Alejandro se hizo con la primera victoria de la temporada en el prólogo de 7,3 km de la Vuelta a Andalucía superando con facilidad a especialistas como Tom Dumoulin, Bradley Wiggins o Richie Porte. Pero no quedaría ahí la cosa ni mucho menos porque aún nos tenía reservadas dos de sus espectaculares arrancadas en finales uphill llevándose sendos triunfos en San Catalina y Cabra. Para cerrar este capítulo se convirtió en el corredor con más títulos en la historia de la llamada Ruta del Sol al lograr su tercer entorchado consecutivo. Conoceríamos también entonces que su esposa esperaba otro bebé, lo que suponía un motivo más de alegría en este 2014.

Además, en la Vuelta a Murcia repitió operación al convertirse en el ciclista con más victorias en su palmarés. En una edición de un solo día dominó a placer la carrera de casa atacando en varias ocasiones hasta plantarse en solitario en el castillo de Lorca. Tampoco se bajó del podio en la Strade Bianche, si bien se quedó con las ganas de luchar por el primer peldaño después de dejar marchar a dos caballos como Peter Sagan y Michal Kwiatkowski. No se quedó de brazos cruzados el de Movistar tratando de darles caza en las carreteras de sterrato de las proximidades de la ciudad italiana de Siena. Fue un preludio de lo que sucedería en el Mundial de Ponferrada donde el polaco Kwiatko se escapó de las manos del Bala quien solo pudo ser tercero finalmente.

Sin tiempo para asimilar este resultado, unas horas después daría una de las mayores exhibiciones que se le recuerdan a lo largo de su carrera deportiva alzando los brazos a los pies del Coliseo Romano. Sin acusar la fatiga de una clásica tan exigente como la del día anterior, Alejandro movió la Roma Maxima desde muy lejos (a unos 50 km de meta) y se distanció del pelotón junto al veterano Domenico Pozzovivo. Juntos formaron una provechosa alianza que les plantó en la capital con unos metros sobre el grupo y Valverde aún guardaba fuerzas para esprintar por la gloria dejándonos una preciosa estampa para nuestra memoria.

Con un cómodo colchón de 6 victorias, el Bala disputó otra prueba en Italia, el GP Nobili, donde lo intentó desde aún más lejos y a punto estuvo de dar la campanada de nuevo. Seguidamente viajó a Bélgica para debutar en las clásicas de pavé con la preparación de la etapa de los tramos de la Roubaix presente en el Tour de Francia de fondo. El español impresionó en la Dwars door Vlaanderen tomando incluso la iniciativa en ciertos momentos de la competición aunque se le acabase haciendo un poco larga. Menos pudo brillar en el E3 Harelbeke, la primera carrera WorldTour que disputó en la temporada, donde un problema mecánico eliminó todas sus opciones. De regreso a España, estrenó su cuenta en el GP de Indurain tras llevar a cabo una magnífica estrategia el Movistar Team, la escuadra anfitriona en Estella. Un majestuoso Valverde que no encontró rival en la clásica navarra.

Pero los primeros puntos WorldTour llegarían en el País Vasco, prueba que dinamitó desde el inicio tensando a Alberto Contador con un demarraje bestial en el Alto de Gaintza, otra de las grandes imágenes que nos brinda esta temporada. Sin embargo, su coraje no tuvo el fruto esperado en esta ocasión ya que, pese a partir como segundo a 12" del líder en la contrarreloj definitiva, echó por tierra todas sus esperanzas en ésta siendo quinto a la postre en la clasificación. Fue el primer borrón del año en una vuelta que se le resiste con el paso del tiempo. La cura a esta herida no podía ser sino la participación en sus amadas Ardenas, a pesar de que vivmos un déjà vi del Campeonato del Mundo de 2012 en la Amstel Gold Race cuando Gilbert reventó al resto de favoritos en el Cauberg. Solo pudo ser cuarto en esta dura prueba en la que nunca termina de rematar.

El Mur de Huy se antojaba demasiado para un Alejandro que ha sufrido mucho en esta explosiva ascensión desde que se impusiera en 2006 pero, como en Roma, rompió todas esas dudas y ganó con una autoridad extraordinaria. Aguantó con mucha sangre fría las intentonas de Kwiatkowski o Dani Martin y asestó un hachazo tan contundente que nadie pudo seguirle. La explosión de júbilo a su llegada fue mayúscula. Significaba la primera victoria en el WorldTour desde más de un año atrás y las emociones eran muy intensas. Y muy cerquita nos quedamos de saborear un tercer monumento en Lieja donde completó un fantástico tríptico con la segunda plaza, rebasado únicamente por Simon Gerrans en la 100ª edición de la Decana. El ciclista murciano controló muy bien todos los cortes para jugárselo todo a la carta del sprint. Falló por poco en los cálculos pero nos dejó unas sensaciones espléndidas. Hay que recordar que por estas alturas era el corredor con más victorias de la campaña.

Visto su gran estado de forma, Eusebio y el corredor prefirieron prescindir del Critérium du Dauphiné, incluido en principio en la planificación, por una vuelta más corta como la Route du Sud. No pisó mucho el acelerador pero acabó segundo tras dejar el protagonismo a sus compañeros en la etapas importantes. La noticia saltó en Ponferrada unos días después al colgarse la medalla de oro en la prueba de contrarreloj de los Campeonatos de España, algo que no había conseguido hasta ahora. También llegó de la mano de su compañero Ion Izagirre a quien cedió el jersey rojigualda en ruta. Si bien el nivel de participación no fue espectacular y el Movistar copó con facilidad las mejores posiciones, la seguridad de cara al Tour era total tras aquel fin de semana.

Un Tour en el que tomó la partida como líder único de su equipo, sin un Quintana que descansaba ya de la resaca de su triunfo en el Giro. Si bien vimos al Alejandro más regular en una gran vuelta desde su victoria en la Vuelta a España 2009, nos quedamos con la miel en los labios después de quedarse fuera del podio en una tercera semana complicada. En la primera parte de la ronda gala se presentó como gran candidato al cajón pero los últimos días fueron más un suplicio que una celebración aún tocando con los dedos los puestos de honor. Se batió en el adoquín, aguantó en la montaña y sufrió en la crono. La presión y, quizá, un fondo insuficiente pudieron ser los culpables de esta pequeña decepción. No olvidemos que solo disputó la Itzulia como única vuelta importante previa al Tour en primavera, olvidándose de Catalunya, París-Niza, Tirreno, Romandía, Dauphiné o Suiza.

Para seguir con la tónica de la temporada, dispersó de un plumazo los fantasmas que pesaban sobre él marcándose una pluscuamperfecta Clásica de San Sebastián. La introducción del monte Igeldo en el trazado le favoreció de tal modo que seleccionó la carrera y su descenso fue decisivo para que Valverde se escapara del grupo de elegidos. Entró victorioso en el Boulevard donostiarra recordándonos que seguía siendo el rey de 2014. La Vuelta se revelaba como un paso más en la preparación para el Mundial pero su compañero Nairo Quintana tuvo que abandonar por las caídas cuando marchaba como líder de la General. La responsabilidad caía de nuevo sobre sus espaldas pero esta vez no defraudó al defender y retener su sexto podio en la ronda española. Por el camino nos dejó una antológica actuación en la cima de Cumbres Verdes donde trabajó para el campeón colombiano de Movistar y aún tuvo fuerzas para romper a titanes como Contador, Froome o Joaquim Rodríguez. Una de esas jornadas en las que seguidores y no tan seguidores se rinden al potencial del Bala. "No soy sólo un ciclista de clásicas, si lo fuera, no hubiera ganado una Vuelta a España o hubiera hecho podio en otras", se reivindicaba hace poco en una entrevista. Con muy buenos papeles en las CRI y con la templanza con la que acostumbra últimamente a tratar las etapas de montaña, se fue satisfecho y con una sonrisa en la cara de Santiago de Compostela y camino del otro gran objetivo del año, el Mundial de Ponferrada.

Aunque Alejandro tratara de quitarse presión de antemano en la rueda de prensa, el seleccionador español y toda la afición le asignaron el rol de líder. La falta de dureza en el recorrido y la lluvia templaron los ánimos hasta la vuelta definitiva donde todos esperaban la reacción de España. Valverde cumplió a la perfección la estrategia marcada de inicio por Javier Mínguez y sumó una nueva medalla a su colección, en la que ya acumula más metales que nadie en la historia (6). Una lástima que Kwiatkowski se adelantara al resto de favoritos con su ataque sorpresa a 10 km de la llegada. Pero el balance era más que positivo después de ganar en el sprint de los capos a hombres rápidos y solo claudicar ante Gerrans.

Nos faltaba la guinda. El Giro de Lombardía sería juez en la pugna por la Clasificación UCI WorldTour entre Alberto Contador y el propio Alejandro. No tuvo problemas el murciano para certificar su primer puesto en el prestigioso ranking mundial al finalizar segundo en la clásica italiana. Dan Martin fue el más listo al anticiparse al cara a cara con el resto de favoritos. Parece increíble que estemos en condiciones de exigirle este tipo de triunfos tras esta impresionante temporada pero él mismo reconoce que echa en falta algunos éxitos todavía en su palmarés como algún monumento más (Lombardía sin ir más lejos), el Mundial o el podio del Tour. Sólo con que mantenga una parte del nivel deportivo que nos ha mostrado durante estos meses servirá para seguir viéndole luchar por las mejores carreras en los tres años de contrato que tiene firmados con el mejor equipo del mundo. Pero por ahora solo nos queda plegarnos ante el número uno y felicitarle por su reciente paternidad.

#GrandeBalaverde

martes, 14 de octubre de 2014

Alejandro Valverde se corona como mejor corredor de 2014


Alejandro Valverde ha puesto la guinda a una temporada sobresaliente al convertirse en el mejor ciclista del mundo como número uno del ranking UCI WorldTour. El murciano repite así lo conseguido en 2006 y 2008 cuando su actual equipo vestía los colores del Caisse d'Epargne. Además, tiene buena culpa de la victoria por escuadras del Movistar Team por segundo año consecutivo en la referida clasificación UCI, así como en la de España en el apartado de naciones.

Estos resultados sólo son comparables con aquella magnífica temporada 2008 cuando tanto corredor como equipo se situaron igualmente en la cima de la tabla. Quizá esta campaña haya sido más completa si cabe acumulando 11 victorias el Bala en su cuenta particular y 34 el Movistar en general. Los triunfos en San Sebastián o Flecha Valona unidos a los éxitos en Vuelta a España, Lieja y Lombardía y a los puestos de honor en Tour de Francia, Amstel Gold Race y Vuelta al País Vasco jalonan la espléndida actuación en 2014.

Clasificación individual final UCI WorldTour 2014: 

1. Alejandro Valverde (Movistar Team), 686 puntos
2. Alberto Contador (Tinkoff-Saxo) 620
3. Simon Gerrans (Orica GreenEdge) 478
4. Rui Costa (Lampre-Merida) 461
5. Vincenzo Nibali (Astana Pro Team) 392
6. Nairo Quintana (Movistar Team) 346
7. Chris Froome (Team Sky) 326
8. Alexander Kristoff (Team Katusha) 321
9. Daniel Martin (Garmin-Sharp) 316
10. Jean-Christophe Peraud (AG2R - La Mondiale) 300

Foto: Stefano Sirotti

domingo, 5 de octubre de 2014

Alejandro vuelve al número uno en Lombardía

Alejandro Valverde se ha quedado a un paso de hacerse con el Giro de Lombardía después de finalizar en segunda posición, como ya ocurriese la pasada temporada. Esta vez el triunfo estuvo muy cerca hasta que el irlandés Dan Martin saltó del grupo de los elegidos a 500 metros de la línea de llegada. Ningún ciclista reaccionó al movimiento del corredor del Garmin-Sharp y toda la responsabilidad cayó sobre los hombros del murciano. Ante tal situación, Alejandro se apresuró a lanzar el sprint aunque la victoria se había esfumado. Con los 256 kilómetros que componían la prueba en las piernas, fue capaz de imponer su golpe de pedal en la meta para ser segundo.

No fue poca la dureza a la que se tenía que enfrentar hoy el pelotón con varias ascensiones en la parte decisiva pero todo quedó monopolizado por la corta pero explosiva subida de Bergamo en la que Wellens, Aru, Rui Costa, Gilbert, Samuel Sánchez, Albasini, Joaquim Rodríguez, Dani Martin y Valverde tomaron la delantera a 3 de meta. Cuando todo el mundo aguardaba a los últimos metros, Martin se sacó un as debajo de la manga sorprendiendo al resto de integrantes de dicho grupo.

Si bien este resultado nos deja el sabor agridulce de haber podido añadir otro monumento al nutrido palmarés del Bala, los puntos sumados le sitúan de vuelta a la primera plaza de la Clasificación UCI WorldTour cuando solo queda por disputarse el Tour of Beijing en los próximos días. Su máximo rival, Alberto Contador, se quedó sin puntuar al no llegar entre los mejores de la competición. Son 66 los puntos que les separan ahora en la carrera por ser el ciclista más regular de la campaña en la máxima categoría del ciclismo mundial. ¡Venga Alejandro, a redondear esta espléndida temporada! #GoBalaverde

¡Desde Valverde Fans te deseamos muchas felicidades por el nacimiento de tu hija! : "Este resultado va dedicado a toda mi familia y a mis hijos, en especial a la recién nacida Natalia". 


Clasificación Giro di Lombardia 2014: 

1º Daniel Martin (GRS) 6:25:33 
2º Alejandro Valverde (MOV) a 1" 
3º Rui Costa (LAM) m.t. 
4º Tim Wellens (LTB) m.t 
5º Samuel Sánchez (BMC) m.t. 
6º Michael Albasini (OGE) m.t. 
7º Philippe Gilbert (BMC) m.t. 
8º Joaquín Rodríguez (KAT) m.t. 
9º Fabio Aru (AST) m.t. 
10º Rinaldo Nocentini (ALM) a 14"

domingo, 28 de septiembre de 2014

Valverde agranda su leyenda mundial


Todos los focos estaban puestos sobre la selección española y, en especial, sobre Alejandro Valverde. Era casi imposible sacudirse la presión de correr en casa y de tratar de hacerlo bien tras la polémica surgida en 2013. Pero podemos volver a contar un nuevo éxito suyo en el Mundial al lograr colgarse en el cuello la medalla de bronce por tercera vez consecutiva. En 10 participaciones en los Campeonatos del Mundo Alejandro se ha labrado con ésta ya 6 medallas, sin olvidar que en algunas ediciones ha trabajado para sus compañeros de selección haciéndolos campeones. Esa cifra significa un record absoluto, ya conquistado el año pasado, y afianzado en Ponferrada 2014. Son números se encuentran sólo al alcance de un corredor fuera de lo normal, de una leyenda viva.

El polaco Michal Kwiatkowski fue el justo vencedor después de lanzar un ataque en solitario a 7 kilómetros del final. Además, su selección fue la más activa durante toda la jornada a la hora de controlar las fugas. Mientras, selecciones más potentes a priori como Italia, España o Bélgica aguardaban a las últimas vueltas para hacer acto de presencia. Una vez cazada la escapada del día, comenzó la carrera de verdad con ataques por parte de los países más importantes. Pero solo uno valió el oro y ese fue el del joven polaco.

Por detrás, los grandes favoritos respondieron en la ascensión definitiva al Alto del Mirador. Castroviejo avivó al grupo principal pero el primero en romper el hielo fue Joaquim Rodríguez. Seguirían tras él Phillippe Gilbert, Simon Gerrans, Matti Breschel, Greg Van Avermaet, Tony Gallopin y, por supuesto, Alejandro Valverde. El propio Bala fue el encargado de rematar la faena para tratar de aproximarse a Kwiatkowski aunque no llegaría a marcharse de los ciclistas mencionados. A pesar de que existió un aceptable entendimiento, el ciclista del Omega Pharma-Quick Step cabalgaba hacia la gloria de manera firme.

Por tanto, la batalla para completar el podium se dilucidó al sprint entre el grupo perseguidor, que contaba con buenos sprinters, pero sólo Gerrans pudo batir a Valverde. Este hecho da buena cuenta de la polivalencia de un corredor que ha luchado este año por el podio en el Tour de Francia y en la Vuelta a España y que ha triunfado en clásicas como Flecha Valona, San Sebastián o Roma Maxima.

"Tenía una misión y la he conseguido. Tenemos que estar contentos. Me deja un buen sabor de boca porque conseguir una medalla es algo complicado. Soñaba con el oro pero ya son seis medallas", comentaba el murciano con la espinita de volver a rozar el arcoiris pero con la satisfacción por el buen trabajo realizado. Con la humildad que le caracteriza, supo agradecer la entrega de sus compañeros de selección en el esfuerzo para obtener esta presea: "Han estado de 10, geniales", sentenció en la entrevista posterior a su llegada. No obstante, encontró apoyo en varios de sus coequipiers de escuadra como Ion Izagirre, que fue importante al final, o Jesús Herrada, que salió a los cortes junto a Purito y Dani Navarro. Y, por supuesto, el inconmensurable trabajo como gregarios de Imanol Erviti y Jonathan Castroviejo.

Año tras año seguimos teniendo el placer de vibrar con el Bala en la pugna por los metales en esta durísima competición. Pero lo mejor de todo es que volveremos a verle disputando estos campeonatos las próximas temporadas tras firmar la renovación por tres años con su actual equipo, el Movistar Team. Por ahora, quiere cerrar este maravilloso 2014 intentando sumar otro monumento a su palmarés en el Giro de Lombardía para así tratar de asaltar el liderato en el World Tour que ostenta Alberto Contador.

Solo nos queda darte las GRACIAS por hacernos disfrutar tanto. ¡BRAVO ALEJANDRO!

Puestos de Alejandro Valverde a lo largo de sus 10 participaciones en el Mundial de ruta:

2003: 2º
2004: 6º
2005: 2º
2006: 3º
2007: 57º
2008: 37º
2009: 9º
2012: 3º
2013: 3º
2014: 3º

Fotos oficiales de Ponferrada 2014 y Movistar Team

lunes, 15 de septiembre de 2014

Victoria en Cumbres Verdes y nuevo podio en la Vuelta a España


Alejandro Valverde afrontó la Vuelta Ciclista a España 2014 como segunda punta de lanza del Movistar Team y acabó consiguiendo una etapa mientras trabajaba para Nairo Quintana y, tras su lamentable abandono, repitió el puesto en el podio que ya cosechara el pasado año. Con éste son ya 6 las veces que sube al cajón de La Vuelta, igualando a un Roberto Heras que ostentaba ese máximo hasta ahora. Además, fue partícipe del espléndido triunfo en la contrarreloj por equipos inaugural del Movistar, que también cerró esta edición con la victoria en la cronometrada final de Adriano Malori.

Pero lo más importante es el papel protagonista que ha tomado en la ronda española nuestro Bala al estar entre los mejores cada jornada y portar el jersey rojo como primer clasificado durante cuatro días. Todo esto a pesar de completar su mejor actuación en el Tour de Francia y el desgaste tanto físico como mental que ello conlleva. Si en julio se esfumó toda opción de pisar los tres primeros puestos en los Campos Elíseos en aquella decepcionante crono, en Santiago de Compostela el podio quedó más que amarrado con su notable actuación. Acabó como mejor favorito y no pudo disputar la victoria por las condiciones climatológicas que afectaron a los últimos ciclistas en partir. Quizá le vimos finalizar esta semana más entero que en la ronda gala donde acusó los continuos ataques de los corredores anfitriones.

sábado, 2 de agosto de 2014

¡Valverde gana en San Sebastián!


No ha pasado ni una semana desde que el Tour de Francia bajara el telón y ya tenemos a Alejandro Valverde otra vez alzándose con el triunfo y de regreso a la primera posición del ranking WorldTour. Lo hizo de una forma magistral en la Clásica de San Sebastián, donde ya se impuso en 2008 y obtuvo puestos de honor en otras ocasiones. El corredor murciano se plantó en solitario en el Boulevard tras dar una exhibición de madurez y coraje en la última dificultad de la jornada, la novedosa subida a Igeldo.

Todas las miradas estaban puestas en lo que pudiera hacer el ciclista del Katusha Joaquim Rodríguez, a quién se adaptaba perfectamente la empinada ascensión. Tras varios ataques, como el de su compañero Kolobnev, Giovanni Visconti (Mov) o Mikel Nieve (Sky), el catalán pasó a la ofensiva aunque siendo contestado inmediatamente por Valverde. Si bien hubo un momento en el que éste pareció marcharse, el Bala aguardó para dar rienda suelta a su potencia y coronar junto a Purito en como consecuencia de una reacción antológica.

martes, 29 de julio de 2014

La agridulce historia de Valverde en el Tour


El objetivo del podio en la ronda por etapas más importante del mundo llegó a convertirse en una obsesión para Alejandro Valverde. Durante años sobrevoló las primeras posiciones del Tour de Francia sin alcanzar la gloria en los Campos Elíseos. En 2014 parecía hacerse realidad tras haber luchado de forma vehemente por cumplirlo pero, finalmente, el sueño se fue desvaneciéndose poco a poco en el horizonte.

Con todo, podemos estar muy orgullosos con su actuación a lo largo de estas tres semanas donde ha demostrado que sabe afrontar como pocos las grandes vueltas. Haciendo gala de la madurez que le llevó a ganar la Vuelta a España en 2009, así como a alcanzar el podio de Madrid en las dos últimas temporadas. En esta ocasión no hubo derrumbes, ni grandes minutadas en meta. Simplemente vimos a un Bala más sólido y capaz de mejorar sus anteriores resultados finalizando cuarto en la clasificación general, algo que hay que valorar mucho.

La suerte, tan esquiva siempre, le respetó en esta edición aunque en su justa medida, eso sí. Antes de entrar en los famosos tramos de adoquines de la quinta etapa sufrió una caída sin consecuencias físicas aunque su compañero Rojas le tuvo que ceder su bicicleta (de menores medidas) para acabar los 60 kilómetros que aún restaban. A pesar de tal suceso, sacó ventaja con respecto a todos sus presumibles rivales exceptuando a Vincenzo Nibali, que cabalgaba hacia el amarillo. La jornada más peligrosa, la misma que le costó el abandono al pasado vencedor, estaba salvada con creces.

En los Alpes nos encontramos al mejor Valverde, agresivo y prudente a la par. Mientras Nibali asentaba su liderato, el ciclista español controlaba a sus más directos adversarios por el podio con entereza. Sólo un desafortunado percance al romper Pinot su cambio le hizo perder tiempo en Risoul. Pasado el primer gran bloque, y con la ambición de los campeones, llegó a asegurar que no se conformaba con el segundo o el tercer puesto y que lo seguiría probando. Y así fue. En el Port de Balès el Movistar lanzó la mayor ofensiva realizada por un equipo en este Tour logrando hundir a Van Garderen y Bardet para apartarlos de la pugna por el podio. Pero en aquel primer gran puerto pirenaico Pinot dio un golpe sobre la mesa presentando su candidatura al poner en apuros al grupo de favoritos. Éstos se reagruparían en su totalidad en la bajada camino de Bagnères-de-Luchon por lo que no habría diferencias pero el órdago estaba lanzado.

En los complicados días posteriores Peraud confirmó su disposición para desbancar a Valverde, aguantando el tirón del líder de Astana, mientras que Pinot por detrás le ponía en aprietos. Definitivamente el maillot amarillo se escapaba para un Alejandro que comenzaba a mirar en su retaguardia más que en otra cosa. Gracias al impecable trabajo de sus compañeros (Ion Izagirre y Jesús Herrada, en especial) minimizaría las pérdidas pero la brecha estaba abierta y los franceses lo supieron aprovechar igualmente en la etapa reina. Sin embargo, en la última jornada de alta montaña se aventuró a cambiar el orden establecido lanzándose a todo gas en el descenso del Tourmalet, como queriendo librarse de los fantasmas de aquel nefasto día de 2008 donde perdió todas sus opciones de ganar en un recorrido muy similar a éste con final en Hautacam. La sorpresiva quedaría reducida al plantarse en el llano y en la última ascensión se cumplirían los peores presagios. Valverde no podía resistir el ritmo de los mejores y se bajaba del cajón de manera irremediable. Con calma trató de no descuidarse en exceso para mantener sus opciones de cara a la contrarreloj. Las diferencias quedaron muy apretadas para jugarse el todo por el todo en el decisivo asalto en Bergerac.

Tras alzarse como campeón de España de la especialidad, encaró la crono con absoluta confianza en sus posibilidades a pesar de partir con desventaja. Aún siendo 54 kilómetros de esfuerzo, el trazado (que había reconocido con anterioridad) parecía favorable para sus condiciones y así nos lo hizo saber. Pero había que remontar y la presión se antojaba máxima. Para colmo de males las piernas no parecían acompañar y pronto dejaron claro que el goteo de tiempo perdido en la última semana no era sino fruto de la fatiga extrema acumulada en una de las ediciones más duras en cuanto a ritmo y climatología que se recuerdan en años. Pinot y Peraud no daban su brazo a torcer y Valverde vio esfumadas ya desde el primer punto intermedio sus posibilidades. No dejó escapar, no obstante, la cuarta plaza ante Van Garderen o Bardet en una contrarreloj que, no llegando a ser muy mala, quedaba lejos de los niveles necesarios para discutir la supremacía de los anfitriones. Las puertas del Olimpo se cerraron ante sus ojos sin compasión una vez más.


Desde su debut en 2005, el paso por el Tour no ha sido precisamente un camino de rosas para un Alejandro que, por diversas circunstancias que todos conocemos, se alejó de los lugares a los que parecía predestinado. A pesar de todo, la ilusión nunca se apagó y el ciclista murciano lo siguió intentando una y otra vez hasta demostrar al mundo que era capaz de disputar esta competición con todas las de la ley. No en vano, se trata de la mayor motivación que ha encontrado a lo largo de su carrera deportiva, el motor de su corazón para aspirar a las máximas cotas. Muchos aseguran que si hubiese dejado a un lado julio desde hace tiempo para afrontar con garantías el resto de la temporada su palmarés sería inigualable. Pero no hay que andar buscando historias alternativas porque Valverde siempre tuvo claro cuál era su objetivo y, sin mucho margen a la discusión, los más grandes tienen que estar en las mejores carreras. Tampoco vamos a descubrir el legado (aún inacabado) que dejará uno de nuestros deportistas más laureados.

Quizá nunca vuelva a tener una oportunidad como ésta, o quizás sí. Nunca se sabe. Pero lo que damos por sentado es que al Bala le quedará un buen recuerdo de su paso por el Tour de Francia cuando deje de pedalear porque disfrutó como nadie de sus hazañas e hizo vibrar a la afición con ello. Aún así, siempre tendrán ese matiz agridulce de haber estado tan cerca de la gloria y no poder rematar el trabajo en ninguna ocasión. Por nuestra parte sólo nos queda felicitarte porque quien lucha por sus sueños y se deja el alma en ello merece todo el reconocimiento. Lo importante es que sigas sonriendo y consiguiendo grandes victorias como nos tienes acostumbrados. Puedes estar muy satisfecho.

¡Grande Bala!

Fotos: Movistar Team